La maniobra comenzó con un mensaje de WhatsApp que parecía provenir de una persona conocida. El supuesto contacto le ofreció dólares para la venta y la víctima, convencida de que se trataba de una operación legítima, realizó cuatro transferencias desde distintas cuentas por un total de $10.700.000.
Poco después descubrió que la persona cuyo contacto había sido utilizado había sufrido un acceso ilegítimo a su cuenta de WhatsApp. Así comenzó una investigación que permitió reconstruir el recorrido del dinero y detectar a los presuntos responsables.
La denuncia fue investigada por la División de Investigaciones de Delitos Informáticos Sede Junín, que realizó un trabajo de análisis financiero y digital, requerimientos a entidades bancarias, registros telefónicos, consultas a organismos públicos y utilización de herramientas OSINT.
Las pesquisas determinaron que los fondos habían sido transferidos a una cuenta del Banco Nación perteneciente a una mujer de 41 años, oriunda de La Plata. La mujer fue posteriormente localizada y detenida durante un allanamiento, donde se secuestraron un teléfono celular y una tarjeta SIM.
Pero la investigación continuó y permitió avanzar sobre un segundo sospechoso: un hombre de 34 años, oriundo de Florencio Varela, pareja o expareja de la mujer detenida y padre de un hijo en común.
Según los elementos reunidos, el hombre habría tenido acceso al teléfono de la mujer y, de acuerdo con sus propias manifestaciones, le habría instalado un programa que permitía acceder o controlar el dispositivo y sus aplicaciones.
El dinero fue dispersado
Uno de los puntos centrales de la investigación es establecer qué ocurrió con los $10,7 millones después de que ingresaran a la cuenta de la mujer.
Los fondos fueron posteriormente dispersados hacia distintas personas y cuentas. Ahora los investigadores buscan determinar qué vínculo tenían esos destinatarios con los sospechosos y si se trataba de familiares, allegados, personas de confianza o terceros vinculados con operaciones, compras o adquisición de bienes y servicios.
Allanamiento en la cárcel
Con los nuevos elementos incorporados a la causa, la Justicia autorizó un allanamiento en la Unidad Penitenciaria N.º 12 de Joaquín Gorina, donde se encontraba alojado el segundo investigado.
El procedimiento se realizó este jueves y permitió secuestrar un teléfono celular y una tarjeta SIM, que serán sometidos a análisis técnico y forense.
Los investigadores procurarán establecer si desde esos dispositivos existieron comunicaciones relacionadas con la estafa, accesos a cuentas y aplicaciones, contactos con los destinatarios del dinero y otros elementos que permitan determinar el rol del hombre en la maniobra.
El operativo estuvo a cargo de la División de Investigaciones de Delitos Informáticos Sede Junín, con colaboración de la División de Investigaciones de Delitos Informáticos La Plata.
Tras el procedimiento, la UFI N.º 1 del Departamento Judicial Junín, a cargo de la fiscal Dra. Vanina Lizaso, dispuso la notificación de formación de causa al segundo investigado.
La causa continúa con el análisis de la evidencia digital secuestrada y la reconstrucción del circuito financiero para determinar cómo se concretó la estafa y quiénes participaron de la maniobra.