Un joven de 23 años fue detenido en Junín luego de un operativo realizado en el barrio Capilla de Loreto, donde efectivos de la Delegación Departamental de Investigaciones del Tráfico de Drogas Ilícitas secuestraron más de un kilo de cocaína, dosis fraccionadas para la venta y una importante cantidad de Tusi.
El procedimiento constituye un nuevo golpe al narcomenudeo local, pero también vuelve a poner en el centro de la escena una problemática que genera creciente preocupación en Junín: la presencia de drogas destinadas a la comercialización en los barrios y la diversificación de las sustancias que circulan en la ciudad.
La investigación había comenzado a mediados de febrero, a partir de denuncias anónimas recibidas tanto en la dependencia policial como en la Secretaría de Seguridad del Municipio de Junín. Bajo las directivas de la Unidad Especializada de Estupefacientes, la UFI N.º 6 y el Juzgado de Garantías N.º 3, los investigadores realizaron tareas de inteligencia, filmaciones y toma de fotografías para documentar el movimiento en torno al domicilio investigado.
Según se estableció durante la pesquisa, el sospechoso utilizaba la venta de indumentaria a través de redes sociales como fachada para intentar ocultar su actividad vinculada a la comercialización de drogas. Los investigadores también habían detectado movimientos de compradores y una llamativa exhibición de vehículos de último modelo y motocicletas de alta cilindrada.
El allanamiento se concretó durante la noche del lunes 10 de agosto en una vivienda ubicada sobre calle Luis María Drago, entre República Libanesa y Siria. Al ingresar los efectivos, el joven intentó escapar por los patios de viviendas linderas y, durante la huida, procuró desprenderse de un ladrillo compacto de clorhidrato de cocaína que llevaba oculto entre sus prendas. Fue interceptado y reducido por los efectivos.
Dentro del inmueble se secuestró un ladrillo de cocaína con un peso superior al kilogramo, además de varios envoltorios de la misma sustancia preparados para la venta al menudeo. También se encontró una importante cantidad de Tusi fraccionada en pequeñas bolsas tipo ziploc, junto con sustancia de corte, papel film, dinero en efectivo, dos balanzas digitales de precisión, una máquina de contar dinero y un teléfono celular.
La cantidad y la variedad de sustancias encontradas constituyen uno de los aspectos más relevantes del procedimiento. A la cocaína destinada al fraccionamiento se sumó la presencia de Tusi ya preparada para su distribución, una sustancia que comenzó a ganar presencia en determinados circuitos de consumo y que suele estar asociada a fiestas y reuniones nocturnas.
El caso vuelve así a exponer cómo el narcomenudeo en Junín no se limita a la venta de pequeñas dosis de cocaína, sino que incorpora nuevas sustancias, canales de comercialización y estrategias para intentar disimular la actividad ilegal. Las redes sociales, la utilización de actividades comerciales como pantalla y el fraccionamiento de distintas drogas forman parte de una modalidad cada vez más sofisticada.
Más allá del resultado de este operativo, la investigación vuelve a dejar planteada una preocupación que atraviesa a la ciudad: la creciente circulación y comercialización de drogas en Junín y la necesidad de profundizar las tareas de prevención, investigación y persecución del narcomenudeo.
El joven quedó aprehendido por infracción a la Ley de Drogas N.º 23.737, artículo 5 inciso C. Tras ser trasladado a sede judicial para prestar declaración indagatoria en el marco del artículo 308 del Código Procesal Penal, la Justicia dispuso su inmediata detención. Quedó alojado en una dependencia policial a disposición del Departamento Judicial Junín.