El contratista Matías Tabar brindó este lunes un fuerte testimonio que arrojó más dudas sobre la posibilidad de justificación de los gastos patrimoniales del Jefe de Gabinete Manuel Adorni.
En el marco de la causa que se le sigue al funcionario de Javier Milei por presunto enriquecimiento ilícito, el testigo aseguró haber recibido por parte de Adorni un pago en efectivo 245.000 dólares para remodelar la casa del country Indio Cua, en Exaltación de la Cruz.
Según Tabar el pago se hizo en mano y sin facturas luego de un contacto con el funcionario realizado a través de WhatsApp.
Los trabajos incluyeron hacer pisos, paredes, una pileta y una cascada en el jardín. Además incluyó la adquisición de muebles de la cocina y artefactos del baño consigna diario La Nación.
El testigo dejó su celular para que sea peritado
Matías Tabar arribó a los Tribunales con los detalles de arreglos que efectuó y las facturas de lo que gastó tanto en materiales como en mobiliarios.
También aportó videos con registros de los trabajos efectuados. También aportó su celular para que los peritos hagan una copia de su conversación con el jefe de Gabinete.
Según trascendió, el contratista dejó el dispositivo porque borró mensajes y los mismos deberán ser recuperados.
La propiedad ubicada en el Golf Club de Exaltación de la Cruz figura a nombre de Bettina Angeletti, esposa del jefe de Gabinete, y es uno de los inmuebles que investiga la justicia tras la denuncia penal de la diputada Marcela Pagano.
Uno de los puntos que más llamó la atención en tribunales fue la modalidad de pago. Según el contratista, las operaciones se realizaron íntegramente en efectivo, en dólares y sin la emisión de facturas ni recibos por parte del constructor ni de la mayoría de los proveedores, publicó la gaceta.
El detalle de gastos incluye trabajos previstos en el presupuesto original, como cambio de pisos por porcelanato, pintura, revestimiento exterior y reformas estructurales en la galería y la entrada. Sin embargo, con el avance de la obra se sumaron extras que elevaron significativamente el costo.
Entre ellos, se destaca la incorporación de aberturas premium, con el reemplazo de ventanas por Ventanas Renthaus, que demandó unos U$S 33.000. En el jardín, la pileta original fue rellenada para reducir su profundidad y revestida con piedra Bali y mármol travertino.
La planilla también consigna U$S 9.780 para una “bomba de calor mas pile”, presumiblemente destinada a climatizar el agua, además de la cascada por U$S 3.500. El espacio de relajación incluye los apoyacabezas para jacuzzi y el acondicionamiento del parque, con césped y sistema de riego, que sumaron más de U$S 4.000.En el sector de la pileta se invirtieron U$S 13.810, de los cuales U$S 6.500 correspondieron a la construcción de la parrilla y otros U$S 7.310 al frente, encargado a la firma Fidel Inoxidables.
La carpintería a medida fue otro de los rubros relevantes. Se registran pedidos adicionales por U$S 8.037 y luego otro por U$S 19.002. Más adelante, se sumaron trabajos para bibliotecas y estantes por U$S 7.500, y un pedido final al carpintero Marcelo por U$S 9.200.
A su vez, la instalación de una isla en la cocina tuvo un costo de U$S 4.900, mientras que el rubro de aires acondicionados, instalación y ventiladores alcanzó casi U$S 4.000. También se detallan gastos en bachas, dosificadores y mármoles.
En total, la planilla certifica entregas de dinero en efectivo en sumas redondas de U$S 30.000, U$S 40.000 o U$S 20.000, que acumulan U$S 225.000. Al 18 de julio quedaba un saldo de U$S 20.929 para completar el monto final. Según Tabar, esos U$S 20.000 restantes fueron abonados en efectivo al concluir la obra.El contratista también reveló que entre diciembre de 2025 y febrero de 2026 volvió a ser contactado por Adorni y Angeletti para realizar trabajos de carpintería en otro inmueble, identificado como “Miró”, un departamento en Caballito adquirido posteriormente. Allí se encargaron mesas de comedor de madera y mármol, muebles vajilleros y racks de TV, también abonados en su totalidad en efectivo y en dólares.
Finalmente, Tabar indicó que, poco antes de prestar declaración testimonial, Adorni intentó comunicarse con él mediante mensajes temporales de WhatsApp para ofrecerle ayuda o ponerlo en contacto con su equipo. Asesorado por su abogado, el contratista rechazó el ofrecimiento para evitar quedar involucrado en una eventual estrategia de encubrimiento. Además, aportó fotos, renders y la planilla de gastos que ya forman parte del expediente judicial.
Fuente lagaceta.com.ar