Diego Santilli viajará este miércoles a Posadas para participar de la cumbre de gobernadores del Norte Grande. El jefe de Gabinete llega con una misión política concreta: conseguir el respaldo de los mandatarios provinciales para reunir en el Senado los votos que necesita el Gobierno nacional para avanzar con el recorte del régimen de Zona Fría.
Detrás de esa negociación, sin embargo, hay una consecuencia que podría sentirse directamente en los hogares de Junín: casi 28.500 usuarios podrían perder el descuento que actualmente reciben en la boleta de gas.
Y el impacto no sería menor. Para los usuarios que actualmente cuentan con el descuento del 30%, la eliminación del beneficio podría representar un incremento de alrededor del 40% en el monto final de la factura, según las estimaciones difundidas durante el debate del proyecto.
Es decir, una decisión que se discute en los despachos de la Casa Rosada y en el Senado podría terminar llegando directamente a los bolsillos de miles de familias juninenses.
El descuento que está en juego
El régimen de Zona Fría establece un beneficio tarifario para los usuarios residenciales de determinadas regiones del país. En la práctica, quienes están alcanzados reciben un descuento en la boleta de gas, justamente para compensar las mayores necesidades de calefacción que generan las bajas temperaturas.
Ese es el beneficio que el Gobierno pretende modificar.
En Junín, casi 28.500 usuarios forman parte actualmente del régimen. La mayor parte recibe un descuento del 30%, mientras que otro grupo cuenta con un beneficio del 50%.
Si el proyecto oficial avanza, esos descuentos dejarían de aplicarse y los usuarios deberían afrontar una boleta más elevada por el mismo consumo.
Por eso, el debate sobre la Zona Fría no es solamente una discusión sobre subsidios o sobre las cuentas del Estado. Para miles de vecinos de Junín significa algo mucho más concreto: cuánto tendrán que pagar para calefaccionar sus casas.
Santilli va por los votos
El viaje de Santilli a Misiones se produce en un momento clave de la discusión.
El Gobierno necesita convencer a los gobernadores de distintas provincias para que los senadores que responden a ellos acompañen la modificación del régimen.
La Casa Rosada busca presentar el cambio como parte de una revisión general del sistema de subsidios energéticos y plantea, al mismo tiempo, avanzar con un esquema de compensación para las denominadas zonas cálidas.
Pero los gobernadores no llegan a la reunión sin reclamos.
Varios de ellos cuestionan compromisos asumidos previamente por el Gobierno nacional que todavía no se concretaron. Esa situación complica la estrategia oficial y obliga a Santilli a negociar para intentar conseguir los votos que necesita el proyecto.
El problema para el Gobierno es que esta vez no solamente debe discutir con los gobernadores: también debe convencer a senadores que ya demostraron que no están dispuestos a acompañar automáticamente todas las iniciativas de la Casa Rosada.
En Junín, el impacto sería directo
La discusión nacional tiene una particular importancia para Junín porque la ciudad está dentro del universo beneficiado por la Zona Fría.
Casi 28.500 usuarios reciben actualmente el descuento en sus facturas de gas.
Para quienes tienen una reducción del 30%, perder ese beneficio podría significar pagar aproximadamente un 40% más por el mismo consumo.
El porcentaje resulta especialmente significativo si se tiene en cuenta que el gas es uno de los servicios cuyo consumo aumenta durante el invierno. Cuando las temperaturas bajan, las familias utilizan más calefacción y las facturas naturalmente tienden a crecer.
Con el descuento vigente, una parte de ese costo se encuentra amortiguada por el régimen de Zona Fría. Si el beneficio desaparece, ese alivio también desaparecerá.
Y el resultado será una factura más alta.
Una discusión que llega en pleno invierno
Otro de los cuestionamientos que genera la iniciativa es el momento elegido para avanzar con el cambio.
La discusión se produce durante un invierno en el que distintas localidades del país registraron temperaturas muy bajas y en el que el consumo de gas se vuelve especialmente importante para los hogares.
En ciudades como Junín, donde las temperaturas invernales obligan a utilizar calefacción durante buena parte de la jornada, el descuento de Zona Fría tiene un impacto concreto sobre la economía familiar.
Por eso, mientras en Buenos Aires Santilli intenta conseguir los votos y en Misiones busca acercar posiciones con los gobernadores, en Junín la discusión se puede medir de una manera mucho más sencilla: cuánto más llegará en la próxima boleta de gas.
El costo del recorte
El Gobierno nacional sostiene que el actual esquema de subsidios debe ser revisado y que el Estado no puede continuar sosteniendo determinados beneficios de la misma manera.
Pero la otra cara de la discusión es quién termina absorbiendo ese ajuste.
En Junín, la respuesta podría estar en las facturas de casi 28.500 usuarios.
Si el proyecto consigue avanzar, miles de familias que hoy reciben un descuento en su boleta de gas dejarían de tenerlo. Y para buena parte de ellas, el resultado podría ser pagar alrededor de un 40% más por el mismo consumo.
Santilli busca los votos para que el recorte avance. Los gobernadores negocian sus propias condiciones. Y mientras tanto, en Junín, miles de usuarios esperan saber si el próximo invierno tendrán que sacar más dinero de sus bolsillos para pagar el gas.