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“El lunes no vengan”: el mensaje que ningún trabajador quiere escuchar y dejó a 120 familias en la calle

La histórica textil Will Der, que durante décadas fabricó indumentaria deportiva para marcas como Adidas, Puma, New Balance, Fila, Lacoste, Salomon y Macron, cerró sus plantas de General Pacheco y Las Flores. La decisión dejó a 120 trabajadores sin empleo y a sus familias frente a la incertidumbre de perder su principal fuente de ingresos.

Por Redacción

Martes, 18 de agosto de 2026 a las 19:07

Hay frases que cambian la vida de una persona en apenas unos segundos. Para los trabajadores de Will Der, una de ellas llegó de boca de Santiago “Tati” Phelan, exjugador y entrenador de Los Pumas y presidente de la empresa.

“Lamentablemente, la decisión que tenemos que tomar es cerrar la fábrica, el lunes no vengan”.

Así fue comunicado el cierre de las plantas que la firma tenía en General Pacheco y Las Flores, poniendo fin a una historia de casi cinco décadas en la industria textil y dejando a 120 trabajadores sin empleo.

Detrás de ese número hay 120 personas que dejaron de tener una fuente de ingresos y, en consecuencia, familias que desde ahora deberán afrontar la incertidumbre económica que implica perder un trabajo en medio de una fuerte contracción de la actividad industrial.

Will Der había logrado posicionarse como proveedor de reconocidas marcas internacionales. Entre las firmas para las que fabricaba indumentaria aparecen Adidas, Puma, New Balance, Fila, Lacoste, Salomon y Macron.

El cierre no fue presentado como una decisión voluntaria de abandonar la actividad, sino como el desenlace de una situación financiera que, según sus propietarios, se volvió imposible de sostener.

“No hay trabajo en la calle”

Phelan explicó ante los trabajadores que durante los últimos meses intentaron encontrar alternativas para mantener la actividad. Incluso, según relató, buscaron nuevos clientes y trabajos fuera del sector habitual.

Pero los pedidos desaparecieron y la falta de producción terminó haciendo inviable la continuidad.

“No había opción de seguir. Seguir iba a ser peor”, sostuvo el empresario.

En otro tramo de su explicación fue todavía más contundente: “No hay trabajo en la calle”.

También aseguró que, si hubiera encontrado señales concretas de recuperación, habría intentado continuar con la empresa, pero el panorama que observaba para los próximos meses no ofrecía esa posibilidad.

La situación se agravó por la caída de los pedidos, el deterioro del consumo y las dificultades financieras que atravesaba la compañía. Incluso existen registros de cheques rechazados de la firma por falta de fondos, según información difundida sobre su situación financiera.

120 familias frente a la incertidumbre

El cierre de Will Der vuelve a poner en discusión el impacto social que tiene la crisis industrial.

Una fábrica que deja de producir no solamente pierde actividad económica. También desaparecen salarios, ingresos familiares y proyectos personales construidos alrededor de un empleo estable.

En este caso, la noticia alcanzó a trabajadores de dos localidades bonaerenses. En General Pacheco se concentraba la mayor parte de la dotación, mientras que la planta de Las Flores también quedó paralizada.

La empresa llegó a tener una dotación considerablemente mayor antes del cierre. Ahora, 120 trabajadores quedaron desvinculados de manera definitiva y deberán afrontar la búsqueda de nuevas oportunidades laborales en un contexto complejo para la industria.

Una despedida entre lágrimas

El cierre tuvo además un fuerte componente emocional. Armando Anasal, socio de la empresa, se quebró durante la despedida frente a los trabajadores.

Con casi 50 años vinculados al sector, habló de su trayectoria y de la imposibilidad de sostener el proyecto industrial que había construido durante décadas.

“Son 50 años tirados a la basura”, expresó entre lágrimas.

Anasal también apuntó contra las decisiones políticas y sostuvo que el escenario económico terminó empujando a la empresa hacia el cierre. Sus declaraciones, en las que pidió a los trabajadores reflexionar sobre sus decisiones electorales, rápidamente se difundieron en redes sociales y medios de todo el país.

Una industria que sigue perdiendo puestos de trabajo

El caso de Will Der se produce en un contexto particularmente difícil para la industria textil argentina.

Según datos difundidos por la Federación de Industrias Textiles Argentinas, la producción textil acumulaba hasta mayo una caída interanual del 26,5%, mientras que las plantas del sector funcionaban al 42,2% de su capacidad instalada.

Eso significa que más de la mitad de la capacidad productiva permanece sin utilizar.

Para los trabajadores de Will Der, esa crisis dejó de ser una estadística. Se transformó en una noticia concreta: el lunes ya no tendrán que presentarse a trabajar.

Las máquinas quedarán detenidas, las plantas vacías y 120 trabajadores comenzarán una nueva etapa marcada por la incertidumbre.

Una frase de apenas cinco palabras terminó cerrando medio siglo de historia: “El lunes no vengan”.

Fuente infocielo